Usabilidad web: Arquitectura de información. Fundamentos

¿Qué es la arquitectura de información?

La arquitectura de información es la disciplina que se encarga del estudio, análisis, organización, disposición y  estructuración de la información en espacios de información, y de la selección y presentación de los datos en los sistemas de información. Facilita de esta manera la localización (o el acceso) de la información contenida en ellos y mejora, así, su utilidad y su aprovechamiento por parte de los usuarios.

arquitectura de información: fundamentos

Arquitectura de información: Fundamentos

El arquitecto de información es la persona que debe identificar la misión (los objetivos) y la visión (las expectativas de los usuarios) de la pagina web, determinar los contenidos y funcionalidades de la página, facilitar el acceso mediante sistemas de organización, etiquetado, navegación y búsqueda y planificar en previsión de futuras modificaciones y crecimiento de la página.

Durante la fase de “estrategia” identifica los objetivos, en la fase de “alcance” las necesidades de los usuarios, en la fase de “estructura” especifica las funcionalidades y requerimientos de la web, en la fase de “esqueleto” el diseño de los sistemas de navegación, organización, etiquetado y búsqueda y en la fase de “interfaz” prototipa la página.

Tipos de necesidad de información

El objetivo habitual de un usuario al acceder a una web es satisfacer una necesidad de información y/o realizar una transacción (por ejemplo comprar un billete de tren).

Desde el punto de vista de las necesidades informativas, se pueden distinguir tres tipos:

  • Necesidad de información concreta (NIC): por ejemplo, “¿qué precio tiene este producto?”
  • Necesidad de información orientada a problemas (NIOP), por ejemplo, “¿cuál es la relación entre la usabilidad y la arquitectura de información?”
  • Necesidad de información exploratoria (NIE), por ejemplo “quiero escoger un buen hotel para este fin de semana”
  • Necesidad de información sobre búsquedas previas (NIBP), es decir, localizar información que ya había localizado previamente.

 

Las estrategias de las que dispone un usuario para satisfacer estas necesidades de información en una página web son:

  • Búsqueda, utiliza la caja de búsqueda y analiza e interacciona con los resultados.
  • Navegación, explora a partir de los enlaces de la web.
  • Ayuda, por comodidad o desesperación reclama que se le oriente y señale dónde se encuentra el contenido.

Componentes o anatomía de la arquitectura de información

Una buena arquitectura de información se sustenta en tres pilares: el contexto organizacional en el que se desarrolla, el contenido que alberga y los usuarios que la visitan y consultan.

Los sistemas, estructuras o recursos para estructurar una web y que definen la AI de un sitio se llaman componentes o anatomía de la arquitectura de información y son los siguientes:

  • Sistemas de organización
  • Sistemas de etiquetado
  • Sistemas de navegación
  • Sistemas de búsqueda
  • Vocabularios o lenguajes documentales

 

Sistemas de organización

Dependiendo de cómo organicemos la información contenida en una web lograremos que los contenidos que alberga sean más fáciles de encontrar por los usuarios. Para hacer un diseño adecuado del sistema de organización es necesario desarrollar correctamente los componentes que lo conforma:

  • Esquemas de organización: sistemas que organizan los grupos de ítems de información contenidos en una página web en grupos a partir de un criterio concreto:
    • Exactos: grupos bien definidos y mutuamente excluyentes, sirven para conocer cosas previamente conocidas:
      • Alfabéticos
      • Cronológicos
      • Geográficos
    • Ambiguos, para localizar contenidos que no conocemos:
      • Tema
      • Tarea
      • Audiencia
      • Metáfora, de la que no hay que abusar, pues si no está bien desarrollada su alta ambigüedad desorienta al usuario.
      • Híbrido, utilización de varios de los esquemas anteriores.
  • Estructuras de organización: sistemas que organizan los grupos de ítems de información resultantes de los esquemas mostrando las dependencias lógicas que existen entre ellos:
    • Estructura jerárquica, una buena arquitectura de información incluye una jerarquía o taxonomía entre sus componentes. Permiten al usuario ubicarse y obtener un modelo mental de la estructura del sitio que visita:Consejos:
      • Diseñarla teniendo en cuenta a los usuarios.
      • Las opciones principales deben estar siempre visibles.
      • Combinarla con los otros tipos de estructuras para ofrecer al usuario flexibilidad a la hora de localizar la información.
      • Las categorías que la conforman deben ser mutuamente excluyentes. Si muchos contenidos pertenecen a varias categorías la taxonomía termina perdiendo su valor para localizar la información.
      • Sobre la anchura (nº de ítems al mismo nivel) y profundidad de la estructura (niveles de división verticales) recomendada se han escrito ríos de tinta
      • Definir la estructura pensando en la escalabilidad del portal, que sea posible incluir nuevas categorías sin modificarla sustancialmente, sin provocar cambios en la imagen mental que tiene el usuario que ya la ha visitado y sin tener que introducir modificaciones visuales en la home.
    • Basada en registros (o en el modelo de base de datos), idóneo para los contenidos bien estructurados y homogéneos
    • Estructura hipertextual (o en red), que debe ser complemento de otros tipos de estructuras y no la única opción de organización de la información. Permite reflejar relaciones menos estructuradas y más creativas existentes entre los contenidos.
    • Estructura secuencial, con un principio y un final claro y un único itinerario de consulta o exploración
    • Estructura en tabla (o matriz), sólo para aquellos contenidos que admitan su representación en una tabla, y debe ser utilizado en combinación con otras estructuras.

Algunos problemas que debemos resolver al diseñar el sistema de organización son:

  • La ambigüedad del propio lenguaje lingüístico.
  • La heterogeneidad de los contenidos.
  • Las diferentes perspectivas, siendo imprescindible tener en cuenta a nuestro público objetivo.
  • Los intereses de la organización, que es necesario conocer a fondo.

El mejor consejo es que, dependiendo del contexto y los usuarios, elegir y articular aquellos sistemas que sean realmente útiles, intentando simultanear esquemas exactos y ambiguos para ofrecer al usuario diferentes vías para acceder y localizar la información. La combinación de diferentes estructuras, si se combinan adecuadamente, permiten obtener un sistema sólido, coherente y flexible.

Sistemas de etiquetado

A la hora de definir el sistema de etiquetado debemos tener cuidado con:

  • La ambigüedad intrínseca al lenguaje, tanto sintáctica, léxicas (sinonimia y polisemia) como semántica (uso de metáforas, ironía, etc.)
  • La arbitrariedad, evitando utilizar términos con un significado diferente con el que normalmente se asocian.
  • La desorientación que producen las etiquetas que no anticipan ni dan pista sobre lo que esconden.
  • Las etiquetas que utilizamos se asociación al branding de la empresa, y unas etiquetas mal elegidas pueden dar una mala impresión de la misma.

Todo ello puede suponer que el usuario abandone la página porque no encuentra lo que necesita.

Las etiquetas pueden ser textuales o icónicas, estas deben utilizarse siempre junto a las primeras porque son intrínsecamente ambiguas.

Los sistemas de etiquetado con formato textual que deben planificarse son:

  • Enlaces contextuales. Deben identificarse visualmente como tales, diferenciar los que sean externos y utilizarse de forma consistente. No deben ser ambiguos y se debe tener en cuenta el contexto en el que se insertan, siendo además independientes del mismo.
  • Títulos. Deben estructurar coherentemente el contenido y su diseño debe reflejar su jerarquía. Tienen que ser descriptivos y coherentes con los literales utilizados en los otros sistemas de etiquetado. Deben ser consistentes a lo largo del sitio tanto en su ubicación como en su aspecto.
  • Opciones del sistema de navegación. Deben ser consistentes y coherente siguiendo un mismo patrón visual y de ubicación a lo largo de todo el sitio. Deben describir adecuadamente los contenidos que incluyen y ser entre ellos lo más excluyentes posibles.
  • Términos de indización. Son el conjunto de etiquetas utilizadas para describir cualquier tipo de contenido en un entorno web y facilitar su localización, búsqueda y recuperación. Su enlace permite acceder al listado de todos los contenidos indizados con ese término y además alimentan el índice inverso del sistema de búsqueda. Cuando los propios usuarios o los autores de los contenidos proponen las etiquetas (tag) hablamos de marcadores sociales. Una folksonomía es el resultado de la agregación de las etiquetas o tags propuestos por uno más usuarios. Se pueden visualizar en forma de listado, nubes de etiquetas, los más populares, etc.

Consejos y recomendaciones

  • Acotar el significado de las etiquetas teniendo en cuenta a los usuarios.
  • Diseñar el sistema de etiquetado de forma global y no etiquetas de forma aislada.
  • Mantener la consistencia tanto en el literal como en el formato.
  • Usar el mismo registro: si usas “linfoma” no uses “dolor de cabeza” sino “cefalea”.
  • Reconocibles por ser conceptos familiares, el usuario no debe tener que aprender su significado.
  • Utilizar estrategias para desambiguar las etiquetas, por ejemplo mediante el contexto (acompañada de otros elementos similares; mediante un texto que la acompañe, etc.)

Orientaciones metodológicas

  • Crear una tabla con tres columnas: etiqueta, explicación de la etiqueta y contenido que representa, para detectar inconsistencias y duplicidades.
  • Involucrar a los autores de contenidos.
  • Involucrar a los usuarios con pruebas de cardsorting.
  • Ver cómo etiquetan nuestros contenidos los usuarios por ejemplo en Del.icio.us
  • Analizar los términos que utilizan los usuarios en el buscador de nuestra web.
  • Aprovechar tesauros y vocabularios controlados ya existentes que podamos adaptar y refinar, pero siempre deben coincidir con nuestra audiencia.

Sistemas de navegación

Son estructuras que ordenan y agrupan los contenidos de una página web bajo unas categorías que forman una clasificación. Nos permiten:

  • Identificar las relaciones entre los contenidos de la web y entre esos contenidos y la página que se está visitando en ese momento.
  • Habilitar y facilitar la navegación entre esos contenidos
  • Orientarnos, saber dónde estamos, que hay aquí, de dónde venimos y cómo podemos ir hacia donde deseamos ir.
  • Formar una imagen mental del tamaño y estructura del sitio.

 

Los usuarios pueden navegar de formas muy distintas: con dirección, cuando buscan una información determinada, sin dirección, cuando ojean la web sin un objetivo claramente preestablecido, además puede navegar en amplitud o en profundidad.

Tipos de sistemas de navegación

  • Sistemas básicos
    • Sistemas integrados
      • Sistemas constantes (o globales)
      • Sistemas locales, deben estar correctamente articulados con el sistema constante.
      • Sistemas contextuales, que permiten identificar contenidos relacionados y enlazar con ellos. Es importante que los contenidos o páginas críticas se enlaces desde otros contenidos.

      Se deben articular estos tres sistemas sin saturar de enlaces y sin que ocupen todo el espacio de la página. Deben situarse de forma consistente, fija y diferenciada entre ellos.

    • Sistemas complementarios, son recursos para localizar información y para orientarse que suelen ser páginas propias e independientes.
      • Mapa del sitio
      • Índices, listado de términos que representan el contenido del sitio, normalmente ordenados alfabéticamente
      • Guías, para introducir a los nuevos usuarios en los contenidos y la funcionalidad de una parte concreta del sitio: wizards, configuradores, visitas guiadas, tutoriales, etc.
  • Sistemas no básicos
    • Sistemas de personalización, estructuras de navegación proactivas que se autodiseñan en función de lo que espera el usuario, ofreciéndole enlaces a partir de su perfil. El principal problema es que los comportamientos pasados no son garantía de inferir sus comportamientos futuros.
    • Sistemas de customización: estructuras reactivas que permiten que el usuario pueda diseñar su propio sistema de navegación. El principal problema es que a los usuarios les pasen desapercibidas estas opciones, que si sus necesidades cambian deben redefinirlas o que simplemente no tengan tiempo de hacerlo.
    • Sistemas de navegación visual, permiten explorar usando recursos icónicos o visuales.
    • Sistemas de navegación social, inferidos a partir del comportamiento de la mayoría de usuarios que visitan la página (lo más popular, lo más comprado, etc.)

Recomendaciones

  • Utilizar recursos de contextualización que permitan al usuario saber dónde se encuentra, adónde puede ir y la relación del contenido con el resto del sitio: incluir siempre el logo de la organización, marcar visualmente las opciones de menú donde nos encontramos, incluir migas de pan, etc.
  • No anular funcionalidades del navegador. Al posicionar el cursor sobre un enlace la URL debe verse en el pie del navegador; no eliminar las barra de menú del navegador al abrir una ventana nueva; no impedir al usuario que utilice el menú contextual del botón derecho; no impedir que la página muestre el scoll cuando sea necesario; permitir que los enlaces visitados cambien de color, etc.
  • Diseño de navegación: incluir siempre un mapa web. Si se usan menús desplegables es mejor que se desplieguen al activarlos y se mantengan desplegados (Chaparro, Minnaert y Phipps, 2000).

    Sistemas de búsqueda

    Utilizados normalmente para localizar información a partir de una necesidad concreta. Ofrecen los resultados que coinciden con los definidos por el usuario en la ecuación de búsqueda. Los problemas a superar son:

    • Ruido: contenidos recuperados no pertinentes, se mide con el índice de precisión.
    • Silencio: documentos pertinentes no recuperados, se mide con el índice de exhaustividad.

    Los sistemas de búsqueda pueden ser:

    • Reactivos: reaccionan frente a la conducta informativa del usuario.
    • Proactivos: ofrecen proactivamente la información al usuario sin que tenga que reclamarla continuamente:
      • Sistemas de difusión selectiva de información (DSI), ofrecen una actualización informativa automatizada sobre un tema concreto a partir de la sindicalización de contenidos.
      • Sistemas de workshop, suministran automáticamente la información dentro de un proceso a partir del perfil del usuario.
      • Agentes inteligentes: infieren el perfil de interés informacional de un usuario a partir de criterios como su histórico de comportamiento o su similitud con el de otros usuarios.
    • RSS, es reactivo porque has de suscribirte y proactivo porque desde ese momento los recibes automáticamente.

 Recomendaciones

  • Evaluar la necesidad de un vocabulario controlado y definir los metadatos implicados en su descripción.
  • Seleccionar como términos de indización ciertos componentes de los contenidos (título, url, etiquetas de los enlaces o títulos de las imágenes)
  • Si se indiza el texto completo de todos los contenidos, introducir recursos como la búsqueda por campos para refinar el resultado y evitar una tasa de ruido elevada.
  • Evaluar si se indiza sólo algunos contenidos, algunas zonas de esos contenidos o algunos componentes determinados de ellos.
  • Indizar los contenidos según el tipo de usuario o audiencia al que va dirigido.
  • Inferir patrones en el comportamiento de los usuarios.
  • Tratar de indizar las páginas según el tipo de contenido.
  • Incluir siempre que se pueda:
    • corrector ortográfico: corrigen automáticamente la ortografía dando alternativas.
    • herramientas fonéticas: para identificar términos con grafías diferentes pero fonéticamente idénticas
    • herramientas de procesamiento del lenguaje natural: obvian las palabras vacías e introducen AND entre los términos propuestos.
    • en función del proyecto, evaluar la inclusión de sugerencias de términos en la caja de búsqueda, que se va adaptando a lo que se escribe y que permiten identificar las búsquedas con más resultados.
  • Poder refinar y mejorar manualmente los resultados de las búsquedas más habituales.
  • Formar a los autores del contenido sobre cómo deben redactar los títulos o etiquetar el contenido.
  • La caja de búsqueda debe estar identificada como tal y cerca del sistema de navegación.
  • Diseñar la interfaz de búsqueda teniendo en cuenta a los usuarios, el tipo de necesidad informativa, la cantidad de información recuperada y el tipo de contenidos a recuperar.
  • En la página de resultado:
    • indicar los términos por los que se ha buscado
    • indicar el número de resultados mostrados y encontrados
    • poner en negrita las coincidencias
    • permitir refinar la búsqueda (no solo semánticamente sino por fecha, lengua, tipo de documento, etc.)
    • permitir realizar búsquedas sólo en los resultados.
    • permitir personalizar el número de resultados a mostrar.
    • poder imprimir o enviar por email los resultados
    • poder guardar la búsqueda, para ello es necesario que sea mediante GET para que tenga una URL propia.
    • ofrecer opciones de ordenación (por precio, por relevancia, por cronología, etc.)

Vocabularios o lenguajes documentales

La indización es la operación en la que se asigna a cada contenido una serie de términos (palabras clave) que representan el tema o temas sobre los que versa. Es una operación de análisis. La clasificación es la operación por la cual se asigna a cada contenido un único término que representa el tema principal sobre el que versa ese documento. Es una operación de síntesis.

La información resultante de la indización y la clasificación suele incorporarse al contenido mediante metadatos asociados para que funcione con los sistemas de organización, etiquetado, navegación y búsqueda.

Un lenguaje documental se constituye a partir de un subconjunto de términos del lenguaje natural (acompañados a veces de números como en el caso de las clasificaciones) para facilitar la búsqueda y recuperación de la información contenida en los documentos.

Aunque el uso de un lenguaje documental reduce el ruido y el silencio en las búsquedas, su construcción y mantenimiento lleva asociado un coste de personal y de tiempo importante, además de que hay que asegurar que se hace correctamente. Por ello hay que evaluar con criterio la necesidad de ese esfuerzo y su viabilidad.

Un lenguaje documental está formado por:

  • El vocabulario del lenguaje documental: subconjunto del lenguaje natural. Se distingue:
    • el término de indización principal (descriptor): es unívoco. Identifica la representación estándar de ese concepto. Por ejemplo, “sacerdote”.
    • término de indización secundario: es sinónimo del principal y una buena representación del concepto que el primero también representa, pero se decide no identificarlo como la representación estándar. Por ejemplo: “cura”, “clérigo”
  • Relaciones semánticas entre los términos de indización, que pueden ser de:
    • Equivalencia: sinónimos, acrónimos, abreviaciones, variantes léxicas, posibles errores ortográficos, cuasisinónimos.
    • Jerarquía, que puede ser:
      • Genérica: soltero-hombre
      • Relación parte-todo: rueda-coche
      • Relaciones de instanciación: Mediterráneo-mar
    • Asociativa: por afinidad semántica o evocación. Por ejemplo, veneno-toxicidad.

Tipos de lenguajes documentales

  • Libres, por ejemplo extraer automáticamente de un texto las palabras que no pertenecen al fichero de palabras vacías.
  • Controlados:
    • Anillos de sinónimos, entre los términos se establecen relaciones de equivalencia pero no de jerarquía ni de asociación. Al hacer una búsqueda se recuperan también los indexados por sus sinónimos. Reduce el silencio en las búsquedas pero aumenta el ruido.
    • Fichero de autoridades, listado de términos principales(con sus respectivos sinónimos) para describir y normalizar un conjunto de entidades (personas, organizaciones, lugares geográficos) ante la variedad de homónimos, sinónimos o nombres con los que puede ser denominada una persona, entidad, obra, tema o concepto. Se utiliza especialmente en la catalogación de los fondos de las bibliotecas.
    • Lista de encabezamientos de materia (LEM), en el cual el encabezado condensa el tema del documento con uno o varios términos. Presentan relaciones asociativas, jerárquicas y de equivalencia. Se usan preferentemente en las bibliotecas y en los centros de documentación cuyos fondos son esencialmente enciclopédicos.
    • Taxonomías, sus términos presentan relaciones de equivalencia y jerarquía pero no asociativas.
    • Clasificación, representa entre sus términos relaciones asociativas, jerárquicas y de equivalencia y algunas veces asocia un código identificativo a cada uno de sus términos.La más utilizada en web es la clasificación facetada para poder clasificar simultáneamente desde distintos puntos de vista, o a partir de diferentes criterios, un mismo conjunto de objetos.Cada una de las clasificaciones o facetas es paralela a las demás en un mismo nivel semántico. Cada faceta sería una etiqueta del sistema de navegación global, o un campo de la base de datos; y las categorías de esa faceta serían las de uno de los sistemas de navegación local, o las de los posibles valores de un campo de la base de datos. Por ejemplo, cada faceta seria (corriente literaria, género literario, etc.) y las categoría (realismo, modernismo,…; novela, poesía,…).
    • Tesauro, se encuentran integrados en los sistemas de navegación y búsqueda. Sus términos presentan relaciones asociativas (términos relacionados, TR), jerárquicas (términos genéricos, TG y términos específicos, TE) y de equivalencia.

 

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